Le hablo a Cristo en silencio
Como un nino al despertar.
El conoce mis heridas,
Pero, se las vuelvo a contar.
Le confio mis desvelos,
Lo que nadie pudo ver.
Y en Sus manos voy dejando
Todo aquello que yo se.
Cuando el mundo se oscurece,
Cuando falta el respirar.
Una sola de Sus palabras
Vuelve el alma a levantar.
Le digo cuanto lo amo,
Aunque El lo sabe bien.
Cada lagrima que entrego
Se convierte en mi fe.
Le digo: "Nunca me dejes,
Quedate siempre, Senor".
Porque solo con Tu mirada
Late en paz mi corazon.
Si tropiezo en el camino,
El me vuelve a levantar.
Nunca cierra Sus oidos
Cuando empiezo a suplicar.
Si algun dia me extraviara,
Buscame, mi Buen Pastor.
No permitas que me aparte
Del abrazo de Tu amor.
Y cuando llegue la noche
De mi ultimo respirar.
Toma Tu mi pobre mano
Llevame a Tu hogar.
Le digo cuanto lo amo,
Aunque El lo sabe bien.
Cada lagrima que entrego
La convierte en mi fe.
Le digo: "Nunca me dejes,
Quedate siempre, Senor".
Porque solo con Tu mirada
Late en paz mi coraz;n.
Si el Cielo canta Su gloria,
Yo tambien quiero cantar.
Porque Cristo es mi esperanza,
Mi principio y mi final.
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